Nota · 2 min · Arturo Ordóñez
Qué debe mostrar una solicitud de aprobación
Una confirmación genérica obliga a confiar en un resumen. Para revisar una acción hacen falta el resultado concreto y una forma de corregirlo antes de ejecutarlo.

«¿Quieres continuar?» puede ser suficiente cuando la acción es evidente y sus efectos están a la vista. Si detrás de la pregunta hay contenido preparado, datos afectados o una operación externa, la solicitud necesita mostrar más información.
La pantalla de revisión debería responder cuatro preguntas:
- ¿Qué se va a utilizar? El texto, archivo o cambio concreto debe poder examinarse. Un resumen sirve para orientarse, pero no sustituye al material que recibirá el destino.
- ¿Dónde tendrá efecto? La cuenta, el recurso o el destinatario necesitan ser identificables. Una misma operación puede tener consecuencias diferentes según dónde se realice.
- ¿Qué sigue sin comprobarse? Los datos ausentes y las dudas relevantes deben aparecer antes de aceptar. La persona necesita distinguirlos de lo que ya se verificó.
- ¿Cómo puedo corregirlo? Tiene que existir una salida para ajustar o rechazar la propuesta conservando lo que aún sirve.
El sistema también necesita vincular la aprobación con lo que se mostró. Si el contenido cambia después de la revisión, conviene comprobar que la autorización sigue siendo aplicable. Aprobar una intención general no resuelve automáticamente las decisiones de una versión distinta.
Este diseño requiere escoger dónde se solicita atención. Repetir confirmaciones para cada paso puede volver difícil reconocer la decisión importante. El punto de revisión merece situarse donde el cambio está definido y todavía puede modificarse antes de producir su efecto.